Artículo de opinión, Mundo editorial

Fraudes editoriales y otras malas prácticas (II)

En este segundo artículo sobre fraudes editoriales y malas prácticas, veremos cómo hay individuos que, vistiéndose de editores, organizan auténticos timos para enriquecerse, demostrando una vileza que estremece. En algunos casos, por fortuna, la justicia ha tomado cartas en el asunto.


Escondiendo las cuentas

alt="Burns, javierpellicerescritor.com"A estas alturas, tras la jugada de la presentación y comprobar la pésima distribución de su libro, el autor empezará a plantearse romper el contrato con la editorial. Pero un último atisbo de confianza le hará esperar a que lleguen los pagos, porque con toda lógica piensa que ninguna editorial sería tan estúpida para imprimir 200 ejemplares y tenerlos muertos de risa en sus almacenes, sin vender. Ahora bien, vencido el plazo, cuando toca realizar el pago al autor (su 10% de las ventas), pueden pasar varias cosas: una editorial seria remitiría al autor un informe de ventas pormenorizado, donde los ejemplares vendidos queden bien especificados, avalado además por la distribuidora. Pero si la editorial es de las que hay que huir, probablemente ni se ponga en contacto para enviar nada. Y cuando el autor, mosqueado por la falta de noticias, le exija estos documentos, pondrá excusas como «eso es algo que tienes que hablarlo con la distribuidora» (con quien el autor no ha firmado nada), o «estamos en números rojos». Lo más probable es que al final le manden un e-mail con un solitario archivo en PDF tan escueto que dé pena, y cuyas cifras serán tan exigüas que de inmediato el autor sospechará que hay gato encerrado. Una cifra tan reducida que no cuadrará con los lectores que le han asegurado que han comprado el libro o de los datos que sí conoce porque ha hablado con esos pocos libreros a los que les ha llegado el libro.

Sorpresas a posteriori

Y así, al fin, el autor se harta de todo y decide rescindir el contrato. Pero que nadie crea que esto no entraba en los planes de la mal llamada editorial, porque lo tenían en mente desde el primer momento y se han guardado algún que otro as bajo la manga. El autor respira tranquilo, la pesadilla ha finalizado y al fin puede empezar a buscar una nueva editorial, seria y profesional (si no ha perdido la ilusión de ser escritor, porque muchos lo hacen y tiran la toalla).
Ingenuidad que se irá al traste cuando descubra dónde habían ido a parar esos ejemplares que nunca llegaron a las librerías: empezará a verlos por doquier. Más allá de la inmoralidad de no mover los libros cuando debían hacerlo, la venta posterior no tiene nada de ilegal si así quedó establecido en el contrato con unas condiciones claras. Sirva como ejemplo la cláusula de uno de mis contratos editoriales: “Después de la cancelación de este contrato, el editor podrá vender copias residuales de la obra (copias impresas antes de la fecha de expiración del contrato) durante 6 meses y pagará al autor los royalties que corresponda”. Pero, por supuesto, esta pseudoeditorial no ingresará ni un céntimo al autor, ni tendrá en cuenta ese plazo de tiempo (como podéis ver en uno de los ejemplos que dejo en los enlaces), con lo que en la práctica se puede considerar que está pirateando el libro del autor. Beneficio absoluto para el “editor” espabilado. El negocio perfecto.

La ilusión de los padres

alt="estafa editorial, javierpellicerescritor.com"Este es un caso real ocurrido en 2011 y que fue llevado a los tribunales. El método era tan sencillo como miserable: una supuesta editorial se ponía en contacto con diversos colegios de localidades españolas con la intención de crear un libro de cuentos escritos por niños. Los centros, encantados con lo que parece una iniciativa interesante para fomentar el uso de la lengua, ni siquiera se detienen a pensar y exigir la acreditación de la supuesta editorial (que debe estar registrada como tal). ¿Quién iba a sospechar de un proyecto tan cándido? Los padres no, por supuesto, quienes una vez seleccionado el cuento de su hijo se llenan de un comprensible orgullo ante la posibilidad de tener en sus manos un libro donde su vástago participe con un texto. Y entonces es cuando sale a la luz la jugada maestra del “editor”: le ofrece a los padres comprar uno o varios ejemplares del libro (por supuesto, antes de que sea publicado). Estos, todavía sin sospechar nada, aceptan encantados y pagan. 13 euros por el libro donde el nombre de su hijo esté encabezando su cuento es una ganga. Algunos incluso pagan varios ejemplares para los abuelos, los tíos, etc… ¡Qué bien lucirán en las estanterías! ¡Qué gozada enseñarlo a cada visita que entre en casa!
El problema viene después. La editorial, una vez embolsados los 13 euros de cada padre, deja de dar señales de vida. Se desvanece, y el libro no llega nunca.
Me alegra poder decir que el responsable de semejante timo fue detenido y juzgado, después de embolsarse más de 160.000 euros. Nueve mil personas fueron afectadas.

En el siguiente artículo finalizaremos esta serie dedicada a este tipo de abusos hablando de concursos gancho y antologías trampa.

Fuentes:

http://sobrelobosydemascriaturas.blogspot.com.es/search?updated-max=2012-10-25T03:27:00-07:00&max-results=7

http://sandracgallegos.blogspot.com.es/2013/02/ediciones-atlantis-cuidado.html

http://blogs.culturamas.es/galaromani/2012/12/09/editoriales-dudosas-autores-que-callan/

http://lallamadadelaespada.wordpress.com/2012/04/09/sigo-topando-con-la-pared/

http://blogdemariaje.blogspot.com.es/2013/10/mundos-epicos-y-la-coedicion.html

http://www.abretelibro.com/foro/viewtopic.php?t=64017

http://marru86.blogspot.com.es/2012/04/ayudita-y-opinion-sobre-cronicas.html

http://roberto-carrasco.blogspot.com.es/2013/06/las-editoriales-estafa.html

http://www.interviu.es/reportajes/articulos/el-timo-de-las-letras

http://www.estandarte.com/noticias/varios/el-fraude-de-los-jovenes-escritores_254.html

http://autoresdenunciancb.blogspot.com.es/

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Fraudes editoriales y otras malas prácticas (I)

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3 thoughts on “Fraudes editoriales y otras malas prácticas (II)

  1. RD dice:

    Yo firmé con una editorial que se suponía seria. Es decir, no fue una autoedición ni una coedición. No me dieron un adelanto, pero por contrato me correspondía el 10%. La cosa es que, a dos años de publicado el libro, no me han pagado nada. Primero respondieron a mis correos con evasivas, luego con mentiras (no hemos tenido tiempo, dame un mes y te respondo, etc.) y ahora hasta se hacen los ofendidos por mi “mala actitud”. Como no vivo en España, no puedo hacer mucho más que escribirles. ¿Sabes o conoces a alguien que pueda ayudarme a anular el contrato? ¿Es muy costoso? Recabando un poco más de información acerca de esta editorial, me he enterado que han timado a mucha gente. Firman contratos, pero después no los cumplen. Lo peor es que publican, han publicado y trabajan con varios escritores con cierto cartel, pero con el tiempo los ahuyentan.

    • El incumplimiento del contrato es algo punible judicialmente, amigo RD. El problema es que es un proceso caro, y más si lo tienes que gestionar desde fuera de España. Mi consejo sería que contactaras con cualquier otro autor que haya sido víctima de sus incumplimientos y hagáis causa común. En solitario es complicado luchar contra esta gente, y es algo con lo que ellos cuentan. Pero juntos, denunciando en conjunto, podéis meterles miedo de verdad.
      Ánimo, y siento que estés pasando por esto.

  2. Pingback: Fraudes editoriales y malas prácticas (III) | JAVIER PELLICER

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