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Guía para publicar tu novela (V) – Pros y contras de la publicación tradicional

La semana pasada presentábamos la publicación tradicional mediante editorial como opción de llegar al lector. Entre otras cosas, comentamos los criterios por los que una editorial se rige a la hora de decidirse a publicar la obra de un autor (viabilidad comercial, temática y calidad literaria). Ahora bien, ¿cuáles son las ventajas o desventajas de elegir este camino? Hoy hablaremos de ello. Sigue leyendo

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Guía para publicar tu novela (IV) – Publicación con editorial

En los anteriores artículos hemos hablado de dos formas de convertir tu manuscrito en libro: la autopublicación y la coedición. Sin embargo queda una tercera vía en discordia, la publicación a través de una editorial. Este es el método clásico, donde el autor ofrece su obra a un sello editorial que, de aceptarla, sufragará todos los gastos de edición, distribución y promoción. Este modelo ha sido considerado tradicionalmente como la plataforma ideal, la soñada por cualquier escritor, pues salvar los duros filtros de selección de una editorial reporta un gran prestigio, y porque da acceso a los canales de distribución más característicos para un libro: las librerías. Sigue leyendo

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Guía para publicar tu novela (III) – La coedición

La semana pasada hablábamos de la que parece la alternativa principal a la publicación tradicional (que empezaremos a tratar en el próximo capítulo de la serie), la más famosa al menos, la autoedición. Pero hay métodos mixtos entre esta y la clásica manera de llegar a los lectores. La coedición esconde muchas luces y sombras, muchas ambigüedades, por lo que se hace muy necesario dedicarle un artículo. Sigue leyendo

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Guía para publicar tu novela (II) – La autopublicación

Ha llegado el día. Después de meses de trabajo, esa historia que nació en tu cabeza se ha convertido en texto, en un manuscrito. Lo dejaste reposar durante un tiempo (muy recomendable) y luego revisaste, corregiste y puliste la obra. Incluso se la ofreciste a varios lectores de confianza, los llamados “lectores cero” (también muy recomendable, siempre que no sean amigos o familiares que se limiten a alabarte sin más). Desde su perspectiva crítica ellos te han ayudado a ver los fallos que a ti se te escapaban (¿qué padre o madre verá defectos en su hijo recién nacido?). El siguiente paso es lógico, comprensible y respetable: quieres que esa obra llegue a la gente. Quieres que se publique. Probablemente ya sepas que de esto son muy pocos los autores que se ganan la vida. Pero de todos modos, tal y como me pasó a mí (como nos pasa a la mayoría), tu sueño es ver esa historia que has parido convertida en libro, y a poder ser en las librerías.

¿Cómo puedes lograrlo? En los siguientes artículos de la serie te hablaré de las distintas opciones para publicar un libro. Empezaremos con la autopublicación.

Por autopublicación entendemos toda aquella conversión del manuscrito donde el autor corre con los gastos y la labor de creación del libro (bien sea en formato tradicional papel o en digital). Si además hay un trabajo de edición (en mi opinión, algo imprescindible), aunque sea realizado por profesionales freelance a los que el autor ha pagado, estaríamos hablando de autoedición.

alt="plataformas autopublicación, javierpellicerescritor.com"Es una alternativa en alza gracias a plataformas populares como Amazon (con su complemento Createspace, que permite publicar un libro en papel mediante impresión bajo demanda), Bubok, Lulu, Tagus, Smashwords, iBooks Author, Nook Press, Kobo Writing Life y muchas otras. Por otra parte, existe la opción de lanzarse al vacío por completo acudiendo personalmente a una imprenta para que realice una tirada de la obra (previa adquisición del ISBN), que luego el autor venderá personalmente mediante presentaciones y sesiones de firmas, e incluso a través de acuerdos puntuales con librerías que acepten vender a autopublicados (algo, hay que decirlo, poco habitual).

Las ventajas de esta alternativa son obvias: no existen los rechazos, se puede acceder al público de otros países (en el formato digital), tu control sobre la obra resultará absoluto (o casi, ya que las plataformas mencionadas también tienen reglas), y los beneficios de las ventas serán mucho mayores (dependiendo de qué otros intermediarios utilice el autor).

Por desgracia, también hay desventajas: el autor tendrá que hacerse cargo de todas las tareas o pagar a colaboradores freelance para que las hagan (lo cual es un desembolso económico importante, como expliqué en mi artículo “¿Son caros los libros?”), lo que supone un riesgo muy grande. Los servicios editoriales contratados no son baratos, sobre todo si son de calidad (os dejo un artículo sobre cómo pedir un presupuesto para contratar estos servicios, del blog de Mariana Eguaras). Esto le obligará a realizar una constante tarea de promoción que le robará tiempo para escribir. Del mismo modo, hay que dejar muy claro que la autopublicación limita enormemente la distribución. Si optas por este camino para publicar en papel, ten por seguro que ninguna distribuidora querrá colocar tu libro en las tiendas, porque solo trabajan con editoriales. Tendrás que ser tú quien vaya librería por librería, ofreciendo el libro, y aún así la respuesta será, en la mayoría de los casos, negativa, al no tener el aval de una editorial.

Aún así, si a pesar de todas estas piedras en el camino logras salir adelante con cierto éxito, la satisfacción será enorme. Pero hay otras opciones. En el siguiente artículo de la serie, hablaremos de otra modalidad de publicación, tal vez la más dudas y riesgos despierta: la coedición.

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Guía para publicar tu novela (I) – Introducción

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Guía para publicar tu novela (I) – Introducción

En 2013 se publicaron en España más de 89.000 libros, según los datos anuales oficiales ofrecidos por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, de los cuáles 19.000 eran de temática estrictamente literaria. Parecen muchos, y realmente lo son (tal vez demasiados, pero ese es un debate distinto). Y sin embargo es una cifra ridícula en comparación con la cantidad de obras que se crean y jamás llegan a las librerías.

alt="libros, novela histórica, javierpellicerescritor.com"

Los motivos de que estos textos se pierdan son muy diversos. Hay cuestiones personales en ocasiones, autores a los que no les mueve la idea de publicar sus textos, que prefieren guardarlos para sí, tal vez como una afición introspectiva y personal. El simple hecho de crear es para ellos suficiente recompensa emocional y no necesitan abrirse al mundo. Otros, en cambio, sí precisan encontrar lectores para sus obras, aunque no les mueve el afán de profesionalizarse. Les basta con ofrecer esas historias de manera gratuita mediante distintas opciones (plataformas online de lectura, foros, webs propias…), y recabar opiniones con las que sentirse escritor con público (aunque este sea, en la mayoría de ocasiones, minoritario). Incluso los hay que van directamente a una imprenta y hacen unos cuantos ejemplares para sus familiares y amigos (obviamente, sin un ISBN no se considera una publicación oficial).

Todas estas formas de entender la escritura literaria son absolutamente respetables (y sin duda más relajantes). Cada autor debe escoger su objetivo en función de lo que quiere conseguir. Pero entre esas obras que nunca llegan a ser algo físico, también hay escritores que, pese a sus intentos (más o menos constantes), no logran que sus manuscritos se conviertan en libros debido al rechazo de los (todavía) principales agentes de la publicación: las editoriales.

Es a estos autores a quienes va dedicada esta serie de artículos que comienzo esta semana. En la serie “¿Por qué las editoriales rechazan nuestras novelas?” ya hablé largo y tendido sobre los motivos de estos rechazos, poniendo especial énfasis en que la mayoría de veces las causas residían en la actuación del propio escritor. Ya en esos artículos se podían sacar conclusiones muy claras sobre qué hacer para mejorar las opciones de publicación con una editorial, a través de un ejercicio de razonamiento a la inversa. Pero ahora toca tratar el asunto desde una perspectiva positiva, y enumerar esos trucos y buenas prácticas que nos allanarán un poco el camino. ¿Cómo preparamos nuestra novela para ser presentada a las editoriales? ¿Hay otras opciones para verla hecha libro?

Quiero dejarlo muy claro desde el principio: no voy a dar fórmulas mágicas que aseguren la publicación, porque no existe tal cosa. Ningún consejo o recomendación, ningún sistema o estrategia, puede asegurar que una editorial aceptará publicar tu obra. La fortuna es un factor importante, pero ya sabéis lo que se dice: la suerte es de los que la buscan.

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