Artículo de opinión, Mundo editorial

Guía para publicar tu novela (VI) – Selección de la editorial

Durante los últimos artículos hemos analizado los tres principales caminos a la hora de publicar nuestra obra. Vamos a imaginar que has elegido el más habitual (y quizás el más difícil), la publicación tradicional a través de una editorial de las de toda la vida. ¿Cuál es el siguiente paso? Por supuesto: encontrar esa editorial. Vamos a ver cómo lo hacemos.

En primer lugar, doy por hecho que para proteger la autoría de tu obra la has inscrito en el Registro de la Propiedad Intelectual (si no es así, ni se te ocurra sacar la obra de tu ordenador). Tu próximo movimiento debería ser el tedioso (y generalmente largo) proceso de selección, que puedes realizar tú mismo o buscar la ayuda de un agente literario (más sobre ellos en la entrevista con la agente Déborah Albardonedo). Ellos son los profesionales que hacen de intermediario entre autor y editorial, los que se encargan de conseguir para el primero un “sí” de la segunda. Ahora bien, acceder a una agencia literaria es si cabe más complicado que a una editorial (porque hay muchas menos), así que en esta serie de artículos daremos por hecho que te las verás solo con todo este proceso.

Es curioso como un paso tan vital como la selección es despreciado por muchos autores inexpertos. ¿Acaso cuando buscamos trabajo no nos informamos de la empresa en la que dejamos nuestros currículos? ¿Por qué entonces no ponemos el mismo esmero cuando buscamos una editorial? Hay autores que ni siquiera se detienen a informarse, que no se toman tiempo para realizar un análisis de las editoriales que pueden ser adecuadas para su obra. En lugar de ello, sencillamente se limitan a acceder a las webs de las editoriales que más les suenan (por lo común, los inaccesibles gigantes del mundillo), conseguir un e-mail y enviar su manuscrito. Es lógico que luego lluevan los rechazos.

No, amigo autor. Hay que hacer las cosas bien y de modo concienzudo. Vas a tener que pasarte días, semanas incluso, investigando y recabando información sobre las editoriales que publican en nuestro país. La mejor herramienta para ello es la base de datos de editoriales que ofrece el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. No temas, no necesitarás investigar a cada una de ellas. Hay que acotar la búsqueda y tu primer criterio será concentrarte en aquellas editoriales cuyo catálogo sea el adecuado para tu obra, bien por temática o por el estilo o naturaleza del manuscrito. De nada sirve perder el tiempo con un sello que solo publica novela histórica cuando la tuya es de ciencia ficción, ni tiene sentido enviar una antología de relatos a una editorial que trabaja en exclusiva con novelas.

El siguiente criterio es la accesibilidad a la recepción de manuscritos. En una famosa carta abierta a los escritores en general, el agente literario Guillermo Schavelzon aseguraba que una editorial grande recibía fácilmente al año como poco 1000 manuscritos o propuestas de publicación, lo que equivale a cuatro al día. ¿Puedes imaginar el trabajo que representa leerse y valorar cuatro obras al día? Es materialmente imposible hacerlo, así que lo normal es que el editor o lector editorial se limite a leer los primeros capítulos y, si no le engancha, apartar el manuscrito (todo esto explica los motivos de que en numerosas ocasiones el autor rechazado no reciba una respuesta, ni siquiera en forma negativa). Es cierto que las editoriales pequeñas no suelen tener tantas propuestas, pero tampoco cuentan con lectores editoriales que agilicen el tratamiento de los manuscritos. Todo tiene que hacerlo el editor.

En cualquier caso, ante tan abrumador aluvión de obras recibidas, es cuestión de tiempo que una editorial cuelgue en su web el aviso de “recepción de manuscritos cerrada”. ¿Tienes que olvidarte de publicar con estas editoriales? En absoluto, pero tendrás que esperar a que vuelvan a abrir el plazo de recepción (consejo: guarda las webs de estas editoriales en una carpeta, en la barra de favoritos de tu navegador de internet, y visítalas asiduamente para enterarte enseguida de cuándo se abre este plazo de nuevo). Mientras tanto, sigue probando, retocando tu obra o escribiendo otra.

Hay otros criterios a tener en cuenta. Por ejemplo, el potencial y nivel de las editoriales. El autor tiene que ser consciente de las posibilidades reales que tiene su obra. Si eres un autor novel (como supongo si estás leyendo este artículo), será complicado que sin la ayuda de un agente literario puedas acceder a las grandes mega-editoriales como Planeta o Random House (ojo, no es imposible, pero sí altamente improbable). No apuntes por tanto tan alto, empieza un poco más abajo. Hazte un nombre y ve subiendo peldaños poco a poco.

También condiciona el tipo de literatura que practicas: una obra que escape de los convencionalismos y del mercado comercial es más adecuada para editoriales independientes que se centren en ofrecer algo original y exclusivo. Del mismo modo, si tus textos desbordan una calidad literaria muy alta, puedes probar con sellos que apuesten por lo exquisito (ahora mismo se me ocurre Suma de Letras o Anagrama).

alt="selección de editorial, guía para publicar tu novela, javierpellicerescritor.com"

Como ves, hay mucho que tener en cuenta antes siquiera de enviar tu manuscrito. Pero si preparas bien la estrategia, las posibilidades de tener un contacto exitoso con las editoriales aumentará, y mucho. En el próximo artículo nos meteremos ya en materia: os explicaré cómo realizar el primer contacto con las editoriales.

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5 thoughts on “Guía para publicar tu novela (VI) – Selección de la editorial

  1. Es cierto que algunos autores no se toman el trabajo de investigar las editoriales; luego, es normal que rechacen un manuscrito en una editorial de literatura infantil cuando lo que se envía es un manuscrito de novela negra…
    Por otro lado, en las editoriales grandes no leen ni siquiera los primeros capítulos de un manuscrito; es materialmente imposible, como apuntas, por tiempo/personal disponible. Por eso es importante hacer un ejercicio de síntesis y condensar en dos páginas el espíritu del manuscrito y hacerlo de forma atractiva para que invite a leer los primeros capítulos. Jamás hay que enviar un manuscrito completo a la editorial.
    Saludos, Javier

      • Tengo una lista (incompleta y un poco relegada, pero activa) donde voy tomando nota de lo que no se debe hacer cuando se busca una editorial para realizar una propuesta editorial o cómo no se debe presentar un manuscrito. Te aseguro que es más divertida que lo que sí hay que hacer 🙂 Algún día la volcaré en mi blog.

  2. Laura Antolín dice:

    Este proceso nos suele pillar sin aliento, tal vez por eso damos palos de ciego. Resalto el consejo que das: elaborar lista con editoriales que hayan cerrado recepción de manuscritos para estar al quite cuando abran la veda.
    Como todo lo que ofreces: interesante y claro. Un saludo.

  3. Pingback: Guía para publicar tu novela (XV) – Conclusiones | JAVIER PELLICER

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