Artículo de opinión, Mundo editorial, Mundo Literario, Noticias

Si los libros fueran más baratos, no se piratearían. FALSO

Es el principal argumento de todos aquellos que exculpan a la piratería de los males actuales de la industria editorial. En parte, y como suelo decir, les doy la razón: no creo que la piratería sea el principal condicionante de la crisis que el sector está viviendo. Hay muchos otros factores a tener en cuenta (crisis económica generalizada, competencia de las nuevas formas de ocio, necesidad de renovar el mercado editorial tradicional…). Ahora bien, ¿es esta premisa (libros baratos = solución contra la piratería) correcta? En absoluto. Y para exponer mi opinión pondré un ejemplo sangrante del que tuve noticia precisamente ayer.

alt="Virginia Pérez de la Puente, javierpellicerescritor.com"Virginia Pérez de la Puente ya no es una escritora con un futuro prometedor, es una escritora consolidada. Hasta hace unos días solo tenía dos novelas en su haber, “La Elegida de la Muerte” y “El sueño de los muertos“, pero ambas han sido publicadas por dos de las más grandes editoriales del país: Ediciones B y Minotauro (del grupo Planeta), respectivamente. Ambas han tenido un gran éxito (teniendo en cuenta la situación actual). Críticos, lectores, compañeros escritores, incluso su correctora, hablamos maravillas de ella. Yo mismo la incluí como ejemplo de que la literatura de nuestro país tenía calidad para aburrir (en el artículo “La literatura nacional es una mierda“), junto a otros enormes autores.

alt="mi alma por mi rey, virginia pérez de la puente, javierpellicerescritor.com"Hace cuatro días, Virginia decidió dar un paso muy arriesgado para un escritor con posibilidades de publicar con editoriales de las grandes: autopublicar su última novela “Mi alma por mi rey” en formato digital. Y digo que es arriesgado porque autopublicar puede cerrar las puertas de algunas editoriales (o abrir otras, por qué no decirlo también). Virginia se está jugando su carrera como escritora.

El precio que eligió para esta novela es de 1,11 €. Un euro por la obra de una autora a la que se rifan las editoriales. Menos de lo que cuesta un café, y ofreciendo muchas más horas de entretenimiento. Menos de lo que cuesta un café por un trabajo enorme, una novela que según cuenta la propia autora en su blog “me ha costado cuatro meses de trabajo. Cuatro meses. 120 días. Y sus noches. Me he dejado los cuernos para escribirla, para corregirla, para maquetarla y hacerle una portada bonita e incluirle unos mapas chulos y dejarla perfecta para mis lectores, aunque sabía que iba a ganar poquito porque el precio de venta es casi testimonial. Ojo: cuando hablo de 120 días no hablo de “ratos libres que podría estar pasando frente a la tele y en vez de eso los paso frente al ordenador”, no: hablo de 8 horas diarias”.

alt="mi alma por mi rey, descarga, virginia pérez de la puente, precio, javierpellicerescritor.com"

Pues bien, apenas cuatro días después de ponerse a la venta, ayer empezaron a aparecer enlaces del ebook en un montón de webs y foros de descarga gratuita. Alguien le había pirateado la novela. Habrá quien alegue que quien entra en estos foros no sabe que ese libro tiene ese precio, ya que no lo pone por ningún lado, pero seamos sinceros: los usuarios de esos portales saben muy bien que ese contenido que le ofrecen es pirata. Nadie es tan tonto para pensar lo contrario. Les costaría muy poco copiar y pegar el título de la obra en el buscador de Google y acceder a la ficha de compra oficial, donde, allí sí, marca el precio.

Y ahora es cuando yo me dirijo una vez más a todos esos que aseguran que si los libros no fueran tan caros, la piratería no existiría. ¿Puede ser más barato un libro? ¿1 euro todavía nos parece caro? ¿Qué no lo es, según vosotros? ¿El gratis total? ¿Gratis por un trabajo como el mencionado por la autora? Bien, hagamos un ejercicio de imaginación y aceptémoslo. A partir de ahora, los autores ofreceremos gratis las obras que escribimos. Pero vamos a implantar esta norma para todos, es lo justo. Mañana, cuando cualquiera de nosotros vaya a su trabajo, el que le da de comer, donde se echa sus horas para producir un bien a la empresa que lo contrata, que lo haga sin cobrar. Y al día siguiente, lo mismo. Ya que los escritores y demás creadores debemos producir contenido por amor al arte, que el resto haga lo mismo. Seguro que los empresarios se frotarían las manos obteniendo beneficios máximos sin pagar nada a cambio. ¿Nos suena la historia?

Tal vez entonces entendamos la situación en la que se encuentra Virginia Pérez de la Puente: “¿Sabéis lo que no es justo? Que yo esté ahora mismo dedicándole ocho horas diarias a un trabajo así de duro y tenga mi piso embargado, esté viviendo de mis padres con 37 años que tengo mientras les pido dinero para pagar la hipoteca de un piso en el que no puedo vivir, y no tenga dinero ni siquiera para pagar el champú (y no, no exagero). Eso no es justo. Sobre todo cuando esas novelas que tengo publicadas, las cuatro, son novelas que la gente lee y que la gente disfruta, o al menos así lo dicen cuando las comentan”.

¿A dónde puede llevar esta situación, en el caso de un autor en concreto? A situaciones en las que “el escritor tendrá por fuerza que dejar de ser escritor para aceptar cualquier otro trabajo que le dé un sueldo al mes (y que obviamente no le dejará tiempo ni energías para seguir escribiendo). ¿Conclusión? No se escribirán novelas, y la gente no tendrá novelas nuevas que leer”, según refleja Pérez de la Puente (en mi opinión muy acertadamente, aunque cambiaría la palabra “escribir” por “publicar”, ya que un escritor apasionado jamás dejará de hacerlo).

Se acabaron las excusas. Se puede alegar que un ebook a 10€ nos parece caro (aunque considero que hay otros modos de combatir esto que llevárselo sin pagar), pero con este ejemplo (que ni mucho menos es algo excepcional; todo autor que está por ejemplo en Amazon sabe que tiene sus novelas pirateadas, le ponga el precio que le ponga) esta consigna se derrumba. Se demuestra una vez más que el precio no tiene nada que ver a la hora de que alguien decida descargarse un contenido pirateado. Todos lo sabemos en nuestro interior, otra cosa es que lo admitamos o prefiramos engañarnos a nosotros mismos (porque al resto del mundo no podemos engañarlo). Se trata de costumbre. Nos hemos acostumbrado a conseguir los contenidos de ocio sin pagar por ellos, porque no tiene consecuencias negativas para nosotros. Se hace porque se puede, sin considerar los aspectos éticos de nuestros actos.

Así que os pido que antes de bajaros contenido protegido por derechos de autor, penséis en todo esto dos veces. Hay alternativas para leer gratis o muy barato si vuestra economía flojea, como ha quedado demostrado con este ejemplo.

Lee el artículo de Virginia Pérez de la Puente sobre este caso

Apoya a la autora y disfruta de su novela legalmente por solo 1 euro

SI TE HA GUSTADO ESTE ARTÍCULO, COMPÁRTELO

Anuncios
Estándar

44 thoughts on “Si los libros fueran más baratos, no se piratearían. FALSO

  1. Reblogueó esto en David J. Skinnery comentado:
    Hay gente que entiende lo de “cultura gratuita” como que no se debería pagar por ella, cuando en realidad es el mismo concepto que la “sanidad gratuita”, o la “educación gratuita”: ser costeada entre todos, no que se queden sin cobrar los médicos y los maestros.

  2. Agustin dice:

    Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice y entiendo la rabia porque soy consciente del trabajo que cuesta escribir una novela como para que encima se vaya regalando.
    En mi opinión los ebooks con precios bajos no evitan la piratería, pero sí son caros mucho menos.
    Ojo!!! Que hay series de tv como breaking bad que ha arrasado mundialmente gracias a las descargas y al boca a boca.

  3. Al margen de condiciones de mercado, piraterías y otros asuntos, en este artículo veo algo que me resulta curioso: Hablando en general, por supuesto que si alguien realiza una actividad con ánimo de lucro y la tiene como su fuente principal de ingresos, debe replanteársela si no le da para comer. ¿Qué hay de raro en eso?
    En el caso de la escritura, no por eso iban a dejar de escribirse libros. Sólo dejarían de escribirse libros que sólo tienen como objetivo el comercial.

    En cuanto al tema de la piratería, es algo inevitable. Se trata más de encontrar estrategias de existir en el entorno actual, con todo lo que Internet implica, y de intentar aprovechar la piratería. Por que, en mi opinión, dos cosas están claras:
    1) Ningún precio es lo bastante barato como para eliminar la piratería (¡se hasta se piratean materiales gratuitos!)
    2) Una descarga pirateada no equivale ni mucho menos a una venta menos, porque son casos de uso/adquisición distintos. Conviene intentar verla como un cliente potencial más alcanzado, y estudiar como convertirlo de potencial a real.

    Parece que con Internet está surgiendo, entre otras cosas, un mercado “meritocrático”, donde el principal escollo es adquirir la visibilidad inicial y alcanzar a tu público/mercado. Ofrece el mayor mercado potencial posible, pero no es fácil aprovecharlo. Se trata de algo muy opuesto al anterior modelo editorial, y la transición/establecimiento está resultando muy difícil.

  4. Este caso me parece un non sequitur: una cosa son las descargas, que sí son sensibles al precio, y otra cosa es la previa puesta a disposición. El precio nunca afectó a la subida de material a páginas piratas, nunca es tenido en cuenta por quien lo hace y además basta una sola persona para llevarlo a cabo. El precio sí afecta a las descargas posteriores de ese material ya subido.

    • Estoy totalmente de acuerdo, como dije en mi artículo sobre la verdad tras la piratería. Se sube contenido porque estas webs necesitan actualizarse para sobrevivir, acumular para conseguir visitas y seguir cobrando por la publicidad. No les importa en absoluto lo que suben, si es de calidad, si es caro o barato, nada.

    • Ahora bien, si quienes descargan se mostraran sensibles a todo esto que a los uploaders no les importa, entonces no se piratearía, porque habría mucha menos gente que descargara contenido pirata.
      Y hacia ahí va mi intención en este artículo: mover a la reflexión de quienes descargan.
      A los otros sé que no puedo convencerlos.

  5. Jorge Coto Bautista dice:

    Hola, un placer.

    Me resulta agotador tener la misma discusión una y otra vez con compañeros que no se dignan a leer los argumentos de los demás.

    No creo que nadie, con tres dedos de frente, diga que si alguien publica un libro barato está protegido contra la piratería. Especialmente en el entorno que vivimos en el que se ha educado a la gente en que los libros electrónicos son algo caro, y llenos de DRMs que te impedirán disfrutar de la obra por la que has pagado. Para empezar, es posible que si hubiera existido una forma cómoda y razonable de acceder a los libros hace diez años, esos foros de los que hablas hoy no existirían.

    En general, echarle agua a un incendio es buena idea. Pero pretender que con un vaso de agua podrás apagar un incendio forestal, es de una ingenuidad enorme. Y afirmar que eso demuestra que el agua no es útil contra el fuego, es una falsedad.

    En realidad, lo que se dice, al menos en los círculos serios, es que la piratería está para quedarse. Que lo que debemos hacer es mirar la forma de financiarnos en el siglo en el que vivimos y no rasgarnos las vestiduras una y otra vez hablando sobre lo bien que se vivía en el sXX sin ofrecer ninguna alternativa. Y desde luego, poner los libros a precios razonables con plataformas que sean cómodas y accesibles es el mejor camino. Es un camino que ha funcionado muy bien en los videojuegos y que ha funcionado, aunque bastante peor, en la música.

    ¿Va a acabar esto con la piratería? por supuesto que no. Lo que va a hacer es permitirte ganar algo de dinero en vez de arruinarte mientras sigues llorando con lo bien que se vivía en el pasado.

    Jorge Coto Bautista, escritor y editor.

    • Amigo Jorge, yo también estoy bastante cansado de los compañeros que me/nos acusan de ser unos llorones cuando sencillamente denunciamos lo que no nos parece justo. Yo no lloro, opino. Y opino mientras hago otras cosas (como parir novelas, que al fin y al cabo es lo que me interesa) y busco el modo de ofrecer más al lector (esta misma web es prueba de ello).

      También estoy harto de que, una y otra vez, se compare el mundo de la literatura con el de los videojuegos y la música. Lo que funciona en estos tal vez no lo haga en la literatura, o deba aplicarse de modo distinto. Aquí no hay soluciones sencillas, se diga lo que se diga.

      “No creo que nadie, con tres dedos de frente, diga que si alguien publica un libro barato está protegido contra la piratería”, comentas. Pues entonces hay mucha gente con menos de tres dedos de frente, porque esa es una de las consignas de muchos de los que defienden la descarga de contenido protegido por derechos de autor. Está en el manual, aparece en todas las discusiones: el factor precio (junto con la accesibilidad y facilidad de compra, temas que empiezan a resolverse gracias, entre otros, a mis entrevistados de mañana, la plataforma Lektu). Así que sí, se dice. Y se dice mucho. Y es falso, como demuestra este y muchos más ejemplos.

      Por otra parte, la intención de este artículo no es otra que llamar a la reflexión de quienes descargan contenido pirateado. Yo creo en la educación, más que en la prohibición, en hacer ver a la gente lo que hay tras el trabajo de una novela. No sé si esto acabará con la piratería, y desde luego no lo hará por la vía rápida, pero me parece que es necesario (junto a otras medidas de adaptabilidad, sean cuales sean, porque nadie parece conocerlas, yo el que menos). También me parece que debo hacerlo por dignidad. Eso de agachar la cabeza y aceptar la piratería “porque no se puede erradicar” no va conmigo. Yo lucho, en varios frentes si hace falta.

      Y por último, si estás cansado de discutir de esto con compañeros que no se dignan a leer los comentarios de los demás (los tuyos no los conozco, no puedo opinar sobre ellos), lo tienes muy fácil: no discutas. Nadie te lo ha pedido, aunque agradezco que lo hagas (y te lo digo con total sinceridad).

      • Hola Javier,

        antes de nada te quiero pedir disculpas porque mi texto podía parecerte ofensivo, no era mi intención, sólo pretendía ser vehemente. Este es un tema que, como bien sabes, es agotador.

        Te acepto que el debate en la calle se afirman cosas muy osadas. Puede haber quien diga que bajar los precios te protege contra la piratería. Si eso es lo que pretendías desmontar, te diré que tienes razón. Pero también te diré que has rascado la superficie de un debate que es mucho más profundo y rico.

        Pero no creo que encuentres a nadie del mundillo, y con un poco de seriedad, afirmando cosas así. Más bien te dirán que bajar precios es una buena forma de luchar contra la piratería, lo cual es algo muy distinto.

        Aquí tenemos mucho que aprender, y mucho que comprender. No podemos esperar compresión después de una década larga diciéndole a nuestros clientes que tienen que pagar barbaridades por libros que luego, muchas veces, no pueden leer. Sobretodo cuando esta sigue siendo la política de muchas editoriales.

        Por lo tanto, si crees que “no debemos rendirnos”, que debemos “educar” a la gente, el primer paso es, necesariamente, empezar porque nuestros lectores dejen de tener muy buenos motivos para considerar que les queremos estafar o, simplemente, que les tomamos por estúpidos.

        Por lo tanto, sigo pensando, la única conclusión posible sigue siendo la misma. Plataformas sencillas y precios razonables. Creo que Lektu está mostrando muy claramente cual es el camino a seguir.

        ¿Acabará Lektu con la piratería? en sí mismo no, sin duda. Pero sin plataformas con esta filosofía el único futuro posible sí que es el del “todo gratis”.

        Lógicamente, todo esto mi opinión. Si estoy equivocado, me encantaría verlo.

      • Tranquilo, amigo, no hay nada que disculpar. Quizás yo también he respondido con excesiva vehemencia.

        Incluso en el mundillo hay alguno que suelta cosas como que la piratería no existe (para luego demandar en ciertos foros de descarga que, por favor, retiren su libro pirateado). En mi opinión, bajar los precios no sirve para luchar contra la piratería, pero sí como estrategia comercial. Se pirateará igual, se descargará ilegalmente igual, porque estas prácticas no tienen nada que ver con el precio del libro, sino con una costumbre basada en la consigna “lo quiero ya, lo quiero sin tener que moverme y lo quiero gratis”.

        Te doy la razón en que hay que cambiar la percepción de la gente hacia el libro como producto, y que es bueno que no crean que les queremos estafar. Es lo que llevo intentando con mis artículos, dar a conocer el mundo literario y editorial (incluso aquello con lo que no concuerdo). Quiero que sepan que no hay estafa tras la creación de un libro, que mucha gente interviene en su elaboración, y que los precios que algunos dicen son excesivos, en realidad no lo son. Te recomiendo mi artículo “¿Son caros los libros?”, donde analizo lo que cuesta producir un libro, y lo que gana cada uno de los participantes en hacerlo posible (incluso los que lo distribuyen o venden). Eres editor, sabes de lo que hablo si tienes una editorial “tradicional”. Esa es la educación por la que abogo: la valoración del libro.

        Lo cual no es óbice para que se implementen nuevos elementos (sí a las plataformas sencillas y a los precios razonables, en ebook y papel) e incluso un necesario cambio de hacer las cosas en cuanto a modelo editorial. El problema es que estamos ante un problema enorme, con infinidad de ramificaciones, y donde se decide no solo sobre autores y editoriales, sino sobre toda la industria y puestos de trabajo asociados: imprentas, librerías, maquetadores, portadistas, personal de las distribuidoras, etc…

        En resumen: que soy pesimista, que no veo una alternativa factible para que la industria editorial se reinvente en un plazo rápido e indoloro. Y nadie parece dar con la fórmula ideal… todavía. La espero, de verdad que sí.

  6. Alex Bote dice:

    Hola a todos.
    Antesde nada, he de decir que estoy de acuerdo con lo de que “pirateamos por costumbre”..se nos ha facilitado desde que tenemos acceso a Internet y nos cuesta cambiar. Dicho esto… Quizá habría que fijarse en las razones por las que se piratea tanto… Expongo:

    El modelo de negocio no es el adecuado. Como ha dicho alguien ya, habría que pensar en los piratas como en futuros clientes.
    Segundo. …evitar el error de pensar que cada descarga pirata es una venta menos… Seguramente el que descarga un contenido pirata no pagaría por él. Yo he leído libros y he escuchado música que si hubiese tenido que pagar por ello no lo hubiera hecho.
    Tercera y una de las razones mas importantes… NOS TIENEN PROHIBIDO COMPARTIR, SER GENEROSOS E INCLUSO DISPONER DE ALGO QUE ES NUESTRO,…. Tengo muchos libros en casa y si alguien me pide uno se lo dejo. Pero que pasa con los contenidos digitales? Por que razón no puedo prestar un eBook? (si, hay formas… Lo sé.. Pero complejas)…O porque no puedo leerlo en otro sitio que no sea el lector de libros x …
    Y finalmente y no menos importante…. Los dichosos cánones y derechos de autor… De acuerdo que hay que proteger al creador… Pero que David Bisbal cobre por cada CD, pendrive, DVD, que yo compre… Lo use o no, piratee o no…. No me parece de recibo…
    Yo no se si es caro o barato… Yo se lo que yo puedo pagar… Pero me parece extraño que pueda comprar un eBook en 4 tiendas distintas y todas tengan el mismo precio… Eso se llama pactar precios y es ilegal.
    En fin, hay que avanzar, cambiar el modelo de negocio, facilitar el compartir contenidos y no excusarse en la piratería.

    • Imagino que cuando dices “piratas” te estás refiriendo a quienes descargan (al hacer referencia a que los veamos como clientes). Yo más bien ese término lo uso para quienes se apropian del contenido y comercian con él. El usuario no piratea, sino que se descarga un contenido pirateado. Expuesto esto, hay algunos que en efecto pensamos que una posible solución sería imitar el sistema de las webs piratas pero trasladándolo a la legalidad: no cobrar al usuario y recibir ingresos de la publicidad. Desgraciadamente, no parece que un modelo así pueda sostener a toda la industria (sería largo explicarlo).

      Lo de “cada descarga no es una venta menos” es otra de las consignas estrella de quienes defienden o tratan de rebajar la gravedad (moral) de la piratería. En efecto, nada nos asegura que una descarga ilegal no recaiga en una venta, o que una descarga ilegal hubiera sido, de no existir el archivo pirateado, una venta. Pero ¿qué seguridad hay de esto, como para convertirlo en tesis de una defensa? Te lo expondré utilizando la teoría de la Navaja de Okham, que seguro conoces pero jamás habrías esperado que alguien la utilizara para algo así. Esta teoría dice que “en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la correcta”. Apliquémosla: ¿qué es más sencillo que suceda, teniendo en cuenta las circunstancias: que alguien que descarga ilegalmente y lee un ebook, gratis, luego vaya a comprarlo gastándose un dinero (sabiendo que podría seguir utilizando ese archivo pirata), o que pase de hacerlo? Respondamos con sinceridad y viendo el mundo que nos rodea. ¿Qué abunda más? El 90% de gente que, en mi entorno, tiene internet, lo utiliza mayoritariamente para descargar contenido, principalmente películas, series y música. Gente que antes alquilaba películas en el videoclub, pagando, y que luego dejaron de hacerlo (hasta provocar la desaparición de los videoclubs) porque ya no tenían que pagar. O sea, había un sistema legal para disfrutar de ese contenido, que se utilizaba mucho y no era caro. Pero irrumpió la piratería y todo se acabó.

      Hablemos con propiedad. Si tú le pasas un ebook a un amigo, no estás compartiendo, ni siquiera prestando, estás copiando y duplicando un archivo. Cuando compartes o prestas un libro, dejas de tenerlo en posesión hasta que te lo devuelvan. Pero aún así, no estoy en contra de que por ejemplo un ebook que has comprado se lo envíes por e-mail a un amigo para que lo disfrute. Lo que ya no me parece lícito éticamente es que ese ebook lo cuelgues en una web de descargas, dejándolo disponible para millones de personas, y que encima cobres por ello mediante publicidad. Eso es negocio delictivo.

      En cuanto a los cánones, ahí sí te doy toda la razón. Cobrarle a alguien un canon al comprar un disco duro (que se puede utilizar para cosas como almacenar sus fotos privadas) es presuponer que todos lo utilizarán para algo ilegal. No es justo.

      Tus conclusiones: sí, hay que avanzar. ¿Pero en qué dirección? Es un problema mucho más complejo de lo que parece. Ahora mismo hay expertos tratando de dilucidar hacia dónde ir, expertos vinculados al mundo editorial, porque les va el futuro de su negocio en ello. Y nadie ha encontrado todavía una solución adecuada para sostener de otro modo la vasta industria editorial, que mueve una cantidad enorme de dinero y da trabajo a centenares de miles de personas (millones, en todo el mundo). Teorizar desde el sofá de casa, sobre todo si es para justificar y defender la no pérdida de descargar la última serie de moda en USA (porque no queremos esperar un par de meses a que la echen en España) o esa novela que nos han recomendado es muy fácil.

      Por último, yo nunca me he excusado en la piratería, y me cito a mí mismo en este artículo: “no creo que la piratería sea el principal condicionante de la crisis que el sector está viviendo. Hay muchos otros factores a tener en cuenta (crisis económica generalizada, competencia de las nuevas formas de ocio, necesidad de renovar el mercado editorial tradicional…)”.

    • “Eso se llama pactar precios y es ilegal.” Todo lo contrario, lo ilegal sería que el precio fuera diferente en cada plataforma, o que se hicieran descuentos que lo hicieran de facto diferente. En España el libro tiene un precio fijo y protegido (vigilado) para que las grandes superficies, por ejemplo, no arrasen las librerías (y luego por supuesto fijen ELLAS el precio de los libros, cosa que maldita la gracia que nos iba a hacer).

  7. José Antonio dice:

    ¿Por qué en Inglaterra hay tan poco pirateo y cada vez que sale un libro nuevo interesante las librerías se llenan de gente como nunca se ha visto aquí? ¿Por qué cuando vas de viaje a Inglaterra los españoles del avión se dedican a pegar voces mientras los guiris lo primero que hacen es abrir un libro? Y lo mismo en metros, trenes y autobuses. La respuesta es muy sencilla, la única culpable de todo esto es la pobre CULTURA que hemos recibido y peor que están recibiendo las nuevas generaciones. No se nos enseña en ningún sitio lo importante y gratificante que es la lectura. Ahí radica nuestro problema y mientras no se arregle eso, desde la base, nunca se arreglará el resto, piratería incluida.

    • Primero: me da la sensación de que no has viajado a Inglaterra, o si lo has hecho, ha sido con un guía turístico que te lleva a los sitios más decentes. Puedo decirte que he estado en Inglaterra y no se comportan mejor que los españoles.

      Segundo: ¿has viajado mucho en avión? Las pocas veces que lo he hecho no he oído ni un sólo grito. Todo el mundo que había estaba o bien con un periódico, con un libro (físico o digital), o con sus auriculares puestos escuchándo música. Igual en metro, trenes y autobuses. Yo al menos así lo he visto cada vez que he subido a uno de estos medios de transporte. No sé en qué lugar del mundo vives tú donde la gente da voces en los aviones.

      Tercer: que en España la gente no lee es un MITO, y eso de que recibimos poca cultura y que las nuevas generaciones recibimos menos… En fin. Estoy ya un poco harta de escuchar o leer que si los jovenes no leen, que no se interesan por la cultura y un largo etcétera. Lo jóvenes SÍ leemos, los jóvenes SÍ nos interesamos por la cultura, los jóvenes SÍ somos cultos en nuestra gran mayoría. Piratear un libro no es sinónimo de incultura, yo diría más bien que una persona quieres culturizarse sin pagar un precio.

      Quiero que quede claro que no defiendo la piratería, defiendo a esos jóvenes interesados en la cultura y en concreto la literatura a los que se desprecia de tal manera.

      Un saludo.

  8. Mauri dice:

    Hola, yo vengo del mundo del software de entretenimiento (juegos) dónde la piratería lleva existiendo pues casi desde el principio, y sin embargo para nosotos dejó hace tiempo de ser un grave problema, tan pronto como supimos “cambiar el chip”. La piratería hay que darla por hecha, y punto: no va a desaparecer, no se puede combatir, y llegado un punto resulta incluso hasta deseable.

    Ahora, permiteme que te hable también como consumidor asiduo de libros que soy: yo pirateo libros, la gran mayoria de los que me leo. No me gusta hacerlo, pero tampoco me avergüenzo de ello, pues mi comportamiento está contribuyendo (más bien forzando) a que vuestra industria se espabile en su migración hacia lo digital, que buena falta le hace.

    Mi experiencia como potencial comprador empieza cuando me intereso por un título, en primer lugar busco una opción para adquirirlo de forma legítima. A partir muchas cosas pueden aurrinar el proceso de compra (para mi, y muchos como yo):

    1) No encuentro en los resultados de mi buscador una forma de adquirir el libro; tenéis que precuparos que encontrar la versión legitima sea más facil que encontrar la versión pirata, en todos los buscadores que la gente use.

    2) Las opciones de compra son para formatos que no son mis preferidos. Si no me ofreces en mi formato preferido (en mi caso, “epub”) olvidate de que voy a comprartelo.

    3) El precio es similar a la versión papel. Lo siento, no soy gilipollas, ¿por que me tratas como a uno?

    4) El precio es menor a la versión en papel, pero extrañamente por encima de 5€. Si hay intermediarios llevándose una tajada sustancial. Entiendo los costes de un operador de plataforma como Kindle, pero por una editorial tradicional de por medio no paso. Como consumidor, quiero comprar directamente al autor, o lo más cercanamente posible según el caso.

    Y finalmente, en ocasiones, por desgracia las mínimas todavia, encuentro el libro fácilmente, a un precio razonable, autopublicado y operador por el autor y en el formato que me gusta, Entonces no me lo pienso, me lo compro del tirón. En estos dos últimos meses he comprado las dos ediciones de “Orgullo y satisfacción” pagando un 200% del precio recomendado (“Pay what you want” es una opción cojonuda, no se porque no la estáis explotando aún).

    Espero que mi visión os resulte útil. Un saludo.

    • Lee mi entrevista de hoy al Director Comercial de Lektu, Mauri. Lo que no podéis es esperar que un mercado con tanta tradición como el literario (que lleva con el mismo sistema bastante más que la industria del videojuego), donde hay tantos puestos de trabajo y tanto dinero en juego, cambie de la noche a la mañana. Eso de que los ebooks valen más que su edición en papel ya es una rara avis. Las novedades rara vez superan los 10 €. Se puede aprender mucho de lo que ha hecho la industria del videojuego, pero no se puede trasladar al mercado editorial con un chasquido de dedos, porque son productos, creadores y consumidores muy distintos. Hay que adaptarlo, y eso cuesta tiempo y dinero.

      Gracias por tu aportación, desde luego es muy útil. Un abrazo.

      • Jose dice:

        Mi opinión de un lector joven que lee desde hace varios años solo en ebook:

        Lo reconozco, la mayoría ha sido contenido pirata, al principio porque era la única opción, luego creo que por pereza, costumbre y porque mi ebook no es que estuviese muy preparado para el consumo legal de contenidos, un antiguo Papyre 6.1 sin conexión a internet y con un formato FB2 que ninguna web legal usa. A parte, encontré una web donde encontraba los títulos que me gustaban con una comunidad detrás de gente que comentaba las obras, te ayudaban a encontrar otros títulos que te podrían gustar y todo allí, a un click del ratón.

        Ahora he adquirido un kindle y me he dicho a mi mismo que basta, que hay que pagar por el contenido, que los autores deben ganar dinero por las obras que nos ofrecen, que la gente que trabaja en el negocio (traductores, maquetadores, ilustradores, etc) deben ganarse la vida.

        ¿Pero qué me ha pasado? Quiero comprar un libro y mis pasos son:
        1) voy a la tienda de Amazon y muchas veces el título que busco no lo tienen y eso que pensaba que allí estaba todo…pues no
        2) busco en otro lado y me encuentro en muchas ocasiones que la página donde lo venden ponen, no muy a la vista en ocasiones, que el kindle no es un dispositivo compatible
        3) cuando lo encuentro y en formato para kindle la GRAN mayoría de las veces me sucede que el precio está por encima de los 10€ con lo que mi mente directamente lo rechaza. No es posible que un ebook cueste más de 10€, y quizás lo cueste, no lo se. La realidad es que mi mente no lo concibe.
        4) lo encuentro, formato compatible y a un precio entre 6-10€… Bueno , para mi es un poco caro, me cuesta, pero me digo venga igual lo compro. Cuando de repente veo que la edición en papel de bolsillo cuesta 40 céntimos más o lo mismo y me vuelvo a frenar. ¿Un libro en papel cuesta lo mismo que la edición electrónica? Es que no puedo. Me frena en rotundo. Si lo compro les doy la razón de que ese precio es el correcto y no.

        Y al final todo este galimatías de búsqueda y pérdida de tiempo me consume porque resulta que el dichoso libro lo tengo en mi pc a un click y gratis.

        Los ebooks no tienen que ser gratis, incluso digo más, deben costar más de 1€. Mi franja que maneja mi mente inconsciente de consumidor sin tener ni idea de los trejemanejes del negocio es de 3-5€ para un ebook. A ese precio no me lo pienso. Lo compro y punto. Si es en Amazon mejor porque me lo descarga directamente al ebook, si es en un otra tienda con DRM y lo puedo tener pirata, lo pagaré también y leeré el pirata porque me resulta más cómodo. Y si es en epubo mobi sin DRM lo pasaré al kindle con el Calibre.

        La realidad es que veo lejos ese momento de que consuma todo legal, ya que no veo que los precios estén en la zona de los 3-5€, porque aun es difícil comprar en muchos sitios por el dichoso DRM y encima ahora les meten a los ebooks un 21% de IVA para mi totalmente incomprensible. La nueva ley va a cerrar la mayoría de los sitios de descarga españoles, pero no creo que ello haga que se venda ni un libro más.

        Mi opinión es que en algún momento se llegará a ese punto de encontrar el precio/plataforma que facilite el que todo el mundo veamos que comprar un libro sea más sencillo que piratearlo. Pero va a ser tarde. Y mientras tanto, gente como yo, nos seguiremos sintiendo malas personas por piratear y a la vez nos intentaremos auto redimir conque hemos pagado canon por el pc, por el disco duro externo, por el lector electrónico, por la sd del lector y por no se cuantas cosas más que están gravadas con canones de derechos de autor. De todos modos cumpliré mi promesa de que todo libro que busque que cueste por debajo de los 6€ me lo compro.

        Toda una generación hambrienta de consumir cualquier cosa educada en la piratería. Ojalá se pongan todos de acuerdo pronto.

        (Sobre el tema del libro pirateado cuando sólo costaba 1€ y pico. Olvídense de ello, seguirá pasando. Pero estoy totalmente seguro que los lectores de ese autor que quieran que siga escribiendo se lo comprarán sin dudarlo ni un segundo. Del resto es mejor pensar en qué se debe hacer para hacerlos cambiar de opinión)

      • Entiendo lo que dices, Jose, pero con todos los respetos (pareces una persona muy sensata), partes de un concepto equivocado. Te lo explicaré con un ejemplo, salvando las distancias: a mí me gustan los coches, y me encantaría tener un BMW, pero resulta que su precio es inaccesible para mi economía (más allá de que lo valgan o no y por tanto se puedan considerar caros). ¿Me da mi imposibilidad económica para adquirirlo derecho a entrar un día al concesionario y robarlo? Si lo hiciera, a nadie le parecería bien, todos se echarían las manos en la cabeza y me dirían que eso está mal hecho, que los coches hay que pagarlos o, en todo caso, no comprarlos si no podemos. Porque además, hay otros coches de precio más económico.
        Pues aunque en un caso estamos hablando de un bien material (el coche) y en otro de algo digital (el ebook), el concepto es el mismo: independientemente de las razones por las que el producto que quieres tiene un precio u otro, si quieres disfrutar de él tienes que pagar el precio que el productor ha establecido (sea excesivo o no). No hay más. Si algo te parece caro, lo ético es que no lo compres (así es como se lucha contra los precios caros) y busques una alternativa más asequible, sí, PERO LEGAL. Y éticamente responsable.
        El DRM, el IVA estratosférico de los ebooks, menor accesibilidad, menor catálogo, incompatibilidad de formatos, precios de más de 10€… Todo eso es cierto, pero no justifica la descarga ilegal en ningún caso, por lo mencionado en el ejemplo.
        Por cierto, al respecto de los precios superiores a 10€, es una cosa totalmente comprensible. Los formatos nuevos suelen llegar al mercado con precios muy altos, hasta que se adaptan al poder adquisitivo del consumidor. Recuerdo cuando los reproductores de DVD y las pelis en este formato valían un dineral, y ahora casi los regalan; o los ordenadores portátiles, que el más barato no bajaba de los 1000 euros, y ahora los encuentras por poco más de 200. De hecho, cuando nació la imprenta, los libros eran tan exageradamente caros que solo los nobles muy ricos podían permitírselos. Es una adaptación lógica, lo que pasa es que vivimos en el mundo del “ya”, de las prisas, del no poder esperar. Pero los ebooks bajan de precio, y lo hacen comparativamente muy rápido. Hace menos de tres años, cuando todo esto era una novedad, los ebooks de las editoriales valían casi 20 euros (una exageración, por supuesto), pero a día de hoy la mayoría están por debajo de los 10 euros. Proporcionalmente esto es una bajada brutal, que se da muy pocas veces con tanta rapidez (¡más de un 50% en menos de un lustro!). Y siguen bajando poco a poco. Y digo la mayoría porque es verdad. Echa un vistazo al Top Ten de los más vendidos de Amazon (a fechas de este comentario) y verás que solo uno de los libros, el “Umbral de la eternidad” de Ken Follet, supera los 10 euros. El resto ni lo alcanza, y la mayoría está muy por debajo de el límite que indicas. Esa es la tendencia.

        En cualquier caso, como digo pareces una persona muy cabal, y se agradece esa convicción de pagar cualquier producto con un precio asequible. Lo único que te faltaría sería comprometerte a no consumir contenido pirateado, porque además existen alternativas legales y asequibles a tu alcance, como bibliotecas, webs de descarga de contenidos públicos (clásicos que han expirado sus derechos de autor u obras que los propios autores ofrecen gratis, como hago yo en esta misma web, en la sección descargas) y plataformas como Lektu donde ofrecen ebooks gratis, con pago social (pagas con un tweet o un post en Facebook) o precios ridículos. Claro, de esta manera no tendrás lo último de George R.R. Martin o Ken Follet, pero hay más literatura que los superventas.

        Encantado de recibir tu opinión. Muchas gracias por pasarte por la web y comentar. Un abrazo enorme. 🙂

  9. Pamplina dice:

    Hay un error en pensar que esa autora ha fracasado en su intento porque su libro aparece en una web de descargas. Simplemente, en esas webs aparecen prácticamente TODOS los libros que se publican. Sean baratos, caros, feos o bonitos.
    Es más, aunque duela decirlo, lo que es un fracaso es si no aparece en esas webs, porque eso significaría que a nadie le importa un pimiento la obra.
    La forma real de ver si ha tenido éxito es comparar las ventas con las de sus otros libros (salvando que la promoción y disponibilidad no es comparable).

    • ¿Quién ha dicho que esta autora ha fracasado? Su ebook lleva 5 días a la venta, es pronto para decir algo así. De hecho, está subiendo puestos como la espuma. De lo que ella se queja no es de quien no le compra los libros, sino de quien se los descarga sin pagar, de lo poco que la gente valora el esfuerzo que hay tras una novela.

      Y estás muy equivocada, Pamplina, si piensas que las obras se piratean porque hay un interés concreto en esa obra. Si quieres saber lo que de verdad hay tras la piratería, sus motivos y cómo se realiza hoy en día, te recomiendo mi artículo “Qué se esconde tras la piratería“.

    • No hay justificación para robar el trabajo ajeno, Pamplina. A mí no me halaga en absoluto que mis libros estén pirateados porque “interesan mucho”. A mí lo que me halaga es que los lectores deseen leer mis libros y no les importe pagar ¡1 euro! para poder hacerlo.

  10. Pingback: Si los libros fueran más baratos, no se piratearían. FALSO | Barcelona / j re crivello

  11. Pingback: Lectura y videojuego (1) ¿sinergia o competencia? | Libráctica

  12. Pingback: Si los libros fueran más baratos, no se piratearían. FALSO | FRANKYSPOILER´SCRT

  13. Pingback: Piratería y otras (malas) hierbas I - Fanfiction .es

  14. Pingback: Piratería y otras (malas) hierbas II - Fanfiction .es

  15. Pingback: Piratería y otras (malas) hierbas III - Fanfiction .es

  16. Pingback: Piratería y otras (malas) hierbas VI - Fanfiction .es

  17. Pingback: Piratería y otras (malas) hierbas VII - Fanfiction .es

  18. Pingback: Piratería y otras (malas) hierbas VIII - Fanfiction .es

  19. Pingback: Mi alma por mi rey, de Virginia Pérez de la Puente | Librosenvena

  20. Pingback: Mi alma por mi rey, de Virginia Pérez de la Puente – Libros en vena

  21. Pingback: Mi alma por mi rey, de Virginia Pérez de la Puente - Libros en vena

  22. Pingback: Venta de libros pirateados, una nueva forma de hacer negocio | JAVIER PELLICER

  23. Pingback: 71 artículos para autores de libros que quieren triunfar

  24. Liriel dice:

    Buen artículo. Estoy casi segura de que almenos el 80% de los que se consideran fans de escritores y de sus obras, y leen/comentan blogs y webs de reseñas y se declaran fans, los han leido pirateados. Con eso te lo digo todo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s