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Guía para publicar tu novela (III) – La coedición

La semana pasada hablábamos de la que parece la alternativa principal a la publicación tradicional (que empezaremos a tratar en el próximo capítulo de la serie), la más famosa al menos, la autoedición. Pero hay métodos mixtos entre esta y la clásica manera de llegar a los lectores. La coedición esconde muchas luces y sombras, muchas ambigüedades, por lo que se hace muy necesario dedicarle un artículo.

Existe cierta confusión entre los términos “autoeditar” y “coeditar”, incluso entre los que nos movemos en el mundillo literario y editorial. Pero como me recordaba muy acertadamente hace poco mi compañera escritora Amelia Noguera, “coeditar es editar tu obra con la colaboración de otra persona, da igual si pagas o no por ello, mientras que la autoedición implica que eres tú quien hace todo”. Definición a la que yo le añadiría la consideración de compartición de los riesgos y beneficios entre las partes; no entiendo que exista coedición cuando el autor contrata los servicios puntuales de profesionales como correctores, maquetadores o portadistas. Sea como sea, el aspecto económico es secundario cuando hablamos de coedición.

Lo habitual es que esta modalidad sea ofrecida por las llamadas “empresas de servicios literarios”, aunque estas en ocasiones se referirán a sí mismas como “editoriales” para ganar un halo de respetabilidad. Estas pseudo-editoriales realizan todo el trabajo de edición, impresión, tramitación, publicación, promoción y distribución de la obra a cambio de un pago por parte del autor, que bien puede abarcar todo el coste del proyecto o una parte (en cuyo caso la “editorial” se quedará también con un porcentaje de las ventas).

Pero existen peligros evidentes si eliges esta vía de publicación. Hay empresas de servicios literarios muy honradas, donde le dejan las cosas muy claras al autor desde el primer momento: vas a pagar por publicar, y solo tú serás responsable del éxito que tenga la obra. La “editorial” no se responsabiliza de lo que venga una vez terminada su labor, simplemente crea el libro sin considerar el impacto que pueda tener en el público. Y su trabajo (convertir tu manuscrito en algo físico) lo hacen muy bien, si estás dispuesto a pagar su precio. Pero no entrarán a valorar si tu obra es buena o no, si tiene posibilidades de llegar a algún lado, si está preparada para salir a la luz. El autor se queda sin un filtro que, aunque imperfecto, es muy útil.

Sin embargo, hay otras que utilizan malas artes para vender sus servicios (en ocasiones con precios y condiciones abusivas), y que se aprovechan de la ilusión de los autores inexpertos. En mi artículo “Fraudes editoriales y otras malas prácticas” enumeraba algunos de estos engaños. Quizás el peor de todos sea el que motivó la campaña en Twitter #hepublicadosinpagar, que inicié hará unas semanas a raíz de la publicidad fraudulenta que una de esas empresas de servicios literarios tenía en marcha en dicha red social. En sus tweets aseguraba una y otra vez, cual mantra inamovible, que la única posibilidad de publicar para un autor novel era pagando, a través por supuesto de una empresa editorial como la suya. Esto, por supuesto, es falso. Se trata de un reclamo basado en una mentira, lo cual lo hace éticamente reprobable.

Yo mismo soy la prueba viviente de ello: publiqué “El espíritu del lince”, mi primera novela, sin pagar, gracias a una editorial de distribución nacional, Ediciones Pàmies. Y lo mismo con mi segunda obra, “Legados”, con Ediciones Holocubierta. Y no soy un escritor mediático, ni con una larga carrera llena de éxitos a cuestas, como asegura esa “editorial” en sus prácticas de spam en Twitter. Tampoco tengo enchufe de ningún tipo, ni soy la excepción. Más bien uno más entre tantos. El autor Pedro Escudero lo explica a la perfección en el vídeo que realizó para la campaña #hepublicadosinpagar, y que puedes ver a continuación: se puede publicar con una editorial. No es imposible, aunque sí difícil (como casi todo lo que vale la pena).

Así que la conclusión es obvia: elegid el camino que queráis, pero solo después de informaros bien. Si no queréis o no podéis esperar, si ya lo habéis hecho durante demasiado tiempo pero a pesar de los rechazos editoriales tenéis fe ciega en vuestra obra, es respetable que elijáis pagar por publicar (aunque personalmente no es la opción que yo elegiría). Pero asegurad vuestros pasos antes, y en ningún caso dejéis que os engañen.

Lo cual nos lleva a la siguiente opción, la publicación con una editorial tradicional, que presentaré en la próxima entrega.

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Guía para publicar tu novela (I) – Introducción

Guía para publicar tu novela (II) – La autopublicación

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