Artículo de opinión, Mundo editorial

8 razones para amar los ebooks (IV)

Hemos estado viendo las muchas ventajas del ebook, pero todavía quedan algunas dignas de ser comentadas. El libro digital está más conectado que su predecesor a la tecnología, que tanto domina nuestras vidas. Veamos qué papel juegan los reproductores.

Los reproductores

alt="lectores de ebooks, javierpellicerescritor.com"Algunos dirán que leer en ebook exige un gasto económico extra que no se encuentra en los libros tradicionales, refiriéndose a la necesidad de comprar un dispositivo de lectura apropiado. Esto es cierto, por supuesto, pero hay que contemplar la adquisición de un reproductor de libros digitales como una inversión a medio y largo plazo. Su coste se amortiza rápidamente a poco que el usuario sera un devorador de ebooks, pues el ahorro en cada uno de estos es considerable en comparación con el formato físico (como ya hemos visto en la primera parte del artículo). No digamos si además se consumen libros gratuitos (clásicos libres de derechos de autor, ejemplares ofrecidos por sus creadores a modo promocional, etc…).

Pero hay que tener en cuenta que vivimos en una sociedad consumista, y la industria tecnológica es una de las que más incentiva el gasto con su acelerado ritmo de creación de nuevos productos. Lo vemos constantemente, por ejemplo, en los teléfonos móviles. El bombardeo de nuevos modelos es infernal e incita a la gente a cambiar de dispositivo prácticamente cada año, aunque no lo necesite. Hay que estar a la moda, lo demanda la propia sociedad. Con los reproductores de ebooks está empezando a ocurrir lo mismo. Cada año aparecen nuevos modelos, con más y mejores funciones, con características más avanzadas y funcionalidades que nos tientan a cambiar el nuestro. De hecho, son los propios fabricantes quienes en muchas ocasiones tratan de incentivar el desuso de los aparatos que construyen. A esta práctica se le llama “obsolescencia programada”. Al determinar una vida útil limitada para el producto, el creador se asegura que el consumidor adquiera el nuevo dispositivo. Algo inexistente con los libros de papel, que una vez en poder del lector resisten el paso del tiempo casi indefinidamente.

Préstamo de ebooks

alt="préstamo de ebooks, javierpellicerescritor.com"Si algo tenía a su favor el libro tradicional en comparación con su hermano recién nacido, es que podía ser prestado entre lectores con total facilidad. Esa es la razón de ser de las bibliotecas, que tanto bien hacen por la literatura y la cultura.

Hasta hacía poco la posibilidad de trasladar algo así al plano de los ebooks era impensable, salvo que se hiciera de un modo ilegal a través de la piratería. Eso está empezando a cambiar. Algunas plataformas de venta de ebooks ya ofrecen un servicio de préstamo virtual, siempre y cuando el editor lo permita y ambos lectores formen parte de la misma tienda. El sistema imita con gran fidelidad lo que de verdad es prestar un ejemplar: durante un tiempo limitado, que suele rondar los 14 días, el usuario que ha comprado el libro permite que otro lo reciba y pueda leerlo en su dispositivo o en el ordenador. A cambio, el primero no podrá hacerlo hasta que pasado ese tiempo el archivo vuelva a estar disponible en su cuenta.

Estamos pues ante el traslado de un hábito tan claramente identificado con los libros al mundo virtual. Y realizado de un modo excelente y fiel a la idea original. Porque no nos engañemos: enviarle a un amigo por e-mail el archivo de un ebook no es compartir, es copiar y distribuir, pues el dueño no deja en ningún caso de tener su propia copia.

Esta imitación cuenta además con una ventaja añadida: el ebook siempre volverá a nuestras manos.

Reflexiones

Después de citar las ventajas más importantes del libro digital, es hora de las reflexiones. Todo cambio de sistema es complicado y requiere un tiempo de adaptación. No se puede pretender que una industria tan asentada (la editorial y literaria), tan acomodada, cambie de la noche a la mañana. Debe existir una transición hacia los nuevos modelos. El problema es que esta ha coincidido con una crisis económica terrible que complica el escenario.

Pero el ebook está aquí, y no va a desaparecer. ¿Sustituirá al libro tradicional? No a corto o medio plazo. Este todavía copa las preferencias del público lector, y seguirá siendo así durante mucho tiempo. Sin embargo, el libro digital se consolidará conforme las nuevas generaciones sustituyan a aquellas que nacieron y crecieron con el formato tradicional. El futuro es difícil de atisbar. Mi esperanza es que ambos formatos encuentren el equilibrio y logre coexistir, aunque parece innegable que el sistema editorial y de producción, tal y como lo conocemos, tendrá que cambiar y adaptarse a estas nuevas corrientes.

Fuentes:

http://es.wikipedia.org/wiki/Obsolescencia_planificada
https://www.amazon.com/gp/help/customer/display.html?ie=UTF8&nodeId=200901300
http://www.zonaereader.com/guia-para-novatos-en-el-mundo-de-los-ebooks-preguntas-frecuentes-realizado-por-juan

SI TE HA GUSTADO EL ARTÍCULO, COMPÁRTELO

Lee la primera parte del artículo AQUÍ

Lee la segunda parte del artículo AQUÍ

Lee la tercera parte del artículo AQUÍ

Anuncios
Estándar

7 thoughts on “8 razones para amar los ebooks (IV)

  1. Pingback: 8 razones para amar los ebooks (I) | JAVIER PELLICER

  2. Pingback: 8 razones para amar los ebooks (II) | JAVIER PELLICER

  3. Pingback: 8 razones para amar los ebooks (III) | JAVIER PELLICER

  4. Habrá que adaptarse, como nos ha tocado hacerlo con otras novedades (no siempre mejoras).
    La única ventaja del libro digital, para mí, es la de poder acumular muchos volúmenes en poco espacio. Poder, al fin, replicar a eso de que el saber no ocupa lugar, pero los libros sí que pesan y quieren estanterías. Sobre todo en las mudanzas (me han tocado muchas) es cuando uno se da cuenta de lo mucho que invaden, los libros.
    Para viajar el lector digital es fabuloso. Hace poco en el blog de literatura preguntaban sobre qué libro te llevarías a una isla desierta. Yo contesté la boutade de que me llevaría un lector de esos, bien cargadito, y con una conexión eléctrica por supuesto.
    Por lo demás sigo prefiriendo el libro de toda la vida. Por muchas razones. Sobre todo, por mi vista agotada (la pantalla me perjudica).
    Ahora bien, habrán de convivir como buenos hermanos. El recién llegado no será Caïn, y si dejamos que lo sea cometeremos el mismo error que hemos hecho desterrando el vinilo en pos del DVD (“modernez” que supuso la pérdida de mucha buena música).
    Sin enfrentarlos, no es uno versus el otro, sino el uno y también, ¿por qué no?, el otro. Ojalá fueran tantos los lectores como para que unos se decantaran por lo clásico y otros por lo nuevo.

    • Estoy de acuerdo en que lo ideal y deseable es que ambos formatos coexistan. Pero eso está en mano del lector. Los autores y editoriales tendremos que adaptarnos a lo que se nos demande.
      Un saludo.

  5. Los e-readers han evolucionado pero no tanto como para que les afecte una obsolescencia programada. Soy poseedeor de dos papyres 6.1 de los inicios (de esos que costaban 300€). Uno ha empezado a darme problemas, aun no se por qué pero se cuelga en muchas ocasiones, el otro sigue perfecto. Me enamoró la tinta electrónica desde el primer momento y fue un capricho de poder ver esa tecnología en mis manos. Ahora no se los recomendaría a nadie ya que se han quedado muy anticuados, pero siguen funcionando a las mil maravillas (el que sobrevive sano).

    Me sorprende que Laura Antolín diga que prefiere los libros en papel porque le agota la pantalla. O no es un e-reader de tinta electrónica lo que ha probado o será el primer caso que veo que este tipo de pantallas cansa la vista. Soy miope, muy miope, de 18 dioptrías para arriba y lo bueno del e-ink es que es como leer en papel. No cansa nada de nada, salvo cuando activas la luz led de los nuevos modelos, que reconozco que no me acaba de convencer y a mi me sigue molestando.

    A día de hoy un Kindle Básico o Paperwhite son con diferencia, en mi opinión, los mejores ereaders del mercado. Han pulido el software de una manera impresionante, y hacen lo que tienen que hacer sin colgarse (yo al menos no he tenido ningún cuelgue aun) y han pasado por mis manos muchos modelos de otras marcas porque como ya he dicho me tienen calado este tipo de dispositivos de tinta electrónica y no pierdo ocasión en palpar todo lo que se me pasa por las manos.

    El tema de los diccionarios incorporados es un gran acierto y el toma de notas no se me ocurre hacerlo más fácil. Por todo esto no puedo más que recomendar el kindle. El rollo es acceder a otras tiendas online. Por ahí veo el tema de los dispositivos con android incorporado para poder tener apps de las distintas tiendas, pero esto aún está muy en pañales. Aun con esta pega, Amazon, pese a que le pese a muchos, es la mejor tienda online con muchísima diferencia para el usuario normal, que ha sabido ir muy por delante del resto no quejándose y centrándose en ver que exigía el consumidor. Vende el hardware a un precio supercompetitivo y el mayor contenido.

    Uno de los problemas de los ereaders es la gran diversidad que hay y el gran desconocimiento. Los que se venden en las superficies comerciales de al lado de nuestra casa son el la gran mayoría unos trastos muy desfasados superlentos y que se cuelgan cada dos por tres. El acertar en el hardware es básico para tener una buena experiencia de usuario.

  6. Por otro lado, hay que intentar olvidarse de la guerra que hay de si el papel es lo mejor, que yo que soy lector de toda la vida no cambio el olor del papel, la textura de la tinta, etc. Y que el verdadero lector de pro nostálgico es el único del mercado. Es una tontería (digo esto por algún comentario que he leído no por tu post). Todos somos lectores, el papel no va ha desaparecer eso seguro, lo que si va a pasar es que irremediablemente va a subir de precio, no a corto plazo, porque se van a convertir en ediciones más pequeñas. Y al nostálgico le va a tocar pagar más.

    Las nuevas generaciones se han educado en los smartphones, e-readers y demás gadgets tecnológicos. Faltan por venir más cosas, surgirán nuevas tecnologías de tinta electrónica más manejables, flexibles, mucho más parecidas al papel si cabe, con posibilidad de color y video en tiempo real. El día que eso llegue más vale que el mundo editorial se haya posicionado porque el libro de papel será un artículo de coleccionista (no os asustéis que me da que aún queda un poco, pero no os durmáis). Pero como digo esas generaciones van a querer consumir en formato electrónico con lo que pelearse por si papel o ebook es una tontería. Los dos formatos están ahí y que cada uno use el que más le guste mientras pueda.

    Yo soy de los que exijo más atención hacia el ebook porque a mi me gusta más. No tengo problema, es más, me gusta más que el papel. He leído mucho y la nostalgia no la pierdo, me sigue apasionando recordar los mundos recreados en Dune, las maravillas contadas por Pohl, Asimov, Martin, etc. Sí, la ciencia ficción y fantasía es mi perdición. El volar con la imaginación a otros mundos es lo que me pone y el ebook me ha ayudado si cabe más a alcanzar esos placeres. Mis recuerdos me los trae cuando veo mi viejo papyre que no venderé nunca o imagino en el futuro el resto de dispositivos que vaya coleccionando. Ahí, dentro de sus memorias, estarán mis recuerdos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s